Cambios repentinos de estado de ánimo
Hay mucha gente que tiene características de personalidad relativamente estables, forman parte de su naturaleza. Mantienen un estado de ánimo que no varía mucho, salvo que suceda algo que justifique un estado de euforia o de tristeza. Si me he ganado un premio es esperable que esté contento. Al igual que si he reñido con un ser querido es esperable que esté triste o enfadado.
Pero hay otras personas que cambian fácilmente de estado de ánimo y muchas veces sin motivos apartentes. O en ocasiones, con una respuesta desproporcionada al lo que ha sucedido. Decimos que esa persona es muy “ciclotímica”. Esos cambios, en ocasiones, producen angustia y deterioran la vida de relaciones. Además, uno se cansa porque tiene la impresión que, en estos cambios, está gastando demasiada energía.
No se trata de alcanzar un estado estable constante ya que eso sería imposible. Pero sí, podemos trabajar en las causas que nos llevan a necesitar estos cambios repentinos y buscar la forma de modificar esta pauta de conducta. |